Casa del Muffin
Este es un pequeño espacio personal, mi asilo mental; lo compartiré con ustedes, disfruten con un muffin en mano y una rica taza de té (:
domingo, 16 de noviembre de 2014
En la habitación
Pensé entonces en cuántas oportunidades he saboteado en mi vida, en cuántos momentos que hubieran cambiado mi historia pudieron pasar, y no ocurrieron por temor a las consecuencias. Me quedé paralizado de pensarlo, hubiera deseado actuar más. Me abandoné a esperar un momento que quizá nunca iba a llegar. Percibí la habitación más oscura, no pude de hecho diferenciar ningún objeto, distinguir siquiera si tenía los ojos abiertos o cerrados. Mis miembros, tampoco sabía en qué posición estaban, un leve movimiento en el pie me hizo recordar apenas que tenía uno; moví el otro y lo ubiqué en mi propio cuerpo, pero mis manos, no me atreví a descubrir dónde estaban, donde quiera que fuese ahí estaban bien, no sentirlas me tranquilizaba. Por el momento era sólo mi mente ese yo. El silencio, absoluto como era, presionaba mis oídos. Me encontré a mí mismo en la indescriptible sensación de pedirme perdón. Me disculpaba de ser yo mismo. -Miserable- dijo mi otra voz, no a modo de compadecerme, sino de reprocharme. En definitiva me negaba a sentir compasión de mí mismo, eso me pareció siempre, cosa de perdedores, aceptarme fracasado no era opción. Sin embargo seguía ahí sin moverme, con temor de mi propio cuerpo, escondiéndome de mí mismo en la oscuridad.
¿Dónde?
Cansada estoy de buscarte
sin encontrarte
de ver tu silueta en cada parte
de que mis muros se extrañen de tu ausencia
y los muebles respiren aún tu esencia.
Hemos visto la misma Luna varias veces
desde puntos tan lejanos, tan distantes.
¿Eres tu el oscuro caminante?
¿Eres tú la sombra bajo mi ventana?
¿Estás en el viento en la mañana?
Puedo ver el reloj correr
presurosas sus horas
y como cada hora está llena de ti
como en mi vida
ya nada sobra.
sin encontrarte
de ver tu silueta en cada parte
de que mis muros se extrañen de tu ausencia
y los muebles respiren aún tu esencia.
Hemos visto la misma Luna varias veces
desde puntos tan lejanos, tan distantes.
¿Eres tu el oscuro caminante?
¿Eres tú la sombra bajo mi ventana?
¿Estás en el viento en la mañana?
Puedo ver el reloj correr
presurosas sus horas
y como cada hora está llena de ti
como en mi vida
ya nada sobra.
¿Quién quiere una parte del mundo?
¿Quién quiere una parte del mundo
para permanecer seguro
y encerrarse bajo candado
del júbilo de extraños?
¿Quién quiere una parte del mundo
que posea por completo
y deje a su hermano
ahogarse en su reflejo?
¿Quién quiere una parte del mundo
para reservar con recelo
para romper en llanto
y ocultar el canto?
¿Quién quiere quedarse solo
y estando solos, no estar consigo,
sin otros en el mundo
quién quiere permanecer seguro?
para permanecer seguro
y encerrarse bajo candado
del júbilo de extraños?
¿Quién quiere una parte del mundo
que posea por completo
y deje a su hermano
ahogarse en su reflejo?
¿Quién quiere una parte del mundo
para reservar con recelo
para romper en llanto
y ocultar el canto?
¿Quién quiere quedarse solo
y estando solos, no estar consigo,
sin otros en el mundo
quién quiere permanecer seguro?
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