Casa del Muffin

Este es un pequeño espacio personal, mi asilo mental; lo compartiré con ustedes, disfruten con un muffin en mano y una rica taza de té (:
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sábado, 19 de enero de 2013

Tokio Blues

Quiero empezar haciendo una recomendación de esta novela, del escritor japonés Haruki Murakami.
 
Dado que esta noche algo se me ha movido por dentro, no contendré mis palabras y quizás mi manera de "hablar" o más bien de escribir, cambie un poco.

Alguna vez han leído o visto alguna película, serie o novela que les deje con una inmensa sensación de vacío por dentro? Donde la vida cobra y pierde el siginificado con el sólo pasar de uná página.

Esta sensación entre amargura, soledad y renovacíon se ha abierto a mi esta misma noche, un sabor que tengo tan fresco en la lengua, como las frases que hicieron volcar mi corazón. Algunas eran tan atinadas que me asombraba encontrarlas plasmadas en un papel, de una persona cuya alma se encuentra del otro lado del mundo, desde donde nace el sol.

Murakami, ¡Qué noches me has hecho pasar! Ojalá pudiera repetirlas todas como un círculo vicioso, interminable, que se detiene sólo para reflexionar dónde se ubica en el mundo, y al no comprender, decide no perder el tiempo y sigue. Sigue.
 
Todos los personajes, en especial Watanabe, Naoko y Reiko me han dejada marcada, el amor casi inhumano entre éstos dos primeros ( quizás disfrazado de sentimientos de culpa y responsabilidad), marcado por una tragedia que lo vuelve una fantasía imposible. El amor, desamor, deseo sexual y muerte se funden en la vida de los dos. La complicidad de Reiko, que alegra su transtornada realidad, en un sanatorio donde se está aislado del mundo real, cuando lo imperfecto teme al rechazo, y lo normal se convierte en un estado de perfección. La alegre Midori, que aparece como contraparte de Naoko y otro amor de Watanabe, dos amores tan distintos e igual de profundos que lo pondrán en un dilema. 



El soundtrack de la obra está descrito en la misma, te hace adentrarte de lleno en todo su mundo, tan hermoso con su la variedad de canciones y libros, que te sientes ignorante de sólo leerlo, y es que Murakami no escatima nada a la hora de transmitirnos sus conocimientos culturales.
 
Si lo lees, jamás olvidarás la característica canción Norwegian Wood de The Betles, ni el japón de los años 60's donde se desenvuelve toda la historia.
 
Todo se da como escenario perfecto para que la magia de esta novela ocurra.

"Cuando uno está rodeado de tinieblas, la única alternativa es permanecer inmóvil hasta que sus ojos se acostumbren a la oscuridad". Que verdad más cierta. Tan clara.

Tantos pasajes visitados. Me siento vieja de sólo pensarlo.



 
Cuántos libros más como este volveré a leer ¡ahh! Ojalá muchos. Creo, que en mi mente hay muchas cosas volando tratando de acomodarse, en el mejor lugar, aún frescas y desconcertadas. Sensaciones defíciles de superar y una lectura que puede ser algo pesada para quienes no están acostumbrados de grandes cargas de melancolía. Cuando mis ideas estén claras, de nuevo, se vean nítidas y se animen una a una o todas a salir al mismo tiempo, les contaré más. Por lo pronto, esta entrada creo que quedará de este modo. Cada palabra es sincera. Sólo eso.
 
Una noche de inmensas emociones antes de dormir. 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Cartas para Claudia I

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten.
Quiero que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que HOY cuentas conmigo...
Sin condiciones.

martes, 18 de septiembre de 2012

AUTORRECHAZO


Estaba ahí desde el primer momento,
en la adrenalina
que circulaba por las venas de tus padres
cuando hacían el amor para concebirte,
y después en el fluido
que tu madre bombeaba a tu pequeño corazón
cuando todavía eras sólo un parásito.

Llegué a ti antes de que pudieras hablar,
antes de que aún pudieras entender algo
de lo que los otros te hablaban.
Estaba ya, cuando torpemente
intentabas tus primeros pasos
ante la mirada burlona y divertida de todos.
Cuando estabas desprotegido y expuesto,
cuando eras vulnerable y necesitado.

Aparecí en tu vida
de la mano del pensamiento mágico,
me acompañaban...
las supersticiones y los conjuros,
los fetiches y los amuletos...
las buenas formas, las costumbres y la tradición...
tus maestros, tus hermanos y tus amigos...

Antes de que supieras que yo existía,
dividí tu alma en un mundo de luz y uno de obscuridad
Un mundo de lo que está bien, y otro de lo que
no lo está.

Yo te traje tus sentimientos de vergüenza,
te mostré todo lo que hay en ti de defectuoso,
de feo,
de estúpido
de desagradable.
Yo te colgué la etiqueta de "diferente"
cuando te dije por primera vez al oído
que algo no andaba del todo bien contigo.

Existo desde antes de la conciencia,
desde antes de la culpa,
desde antes de la moralidad,
desde los principios del tiempo,
desde que Adán se avergonzó de su cuerpo
al notar que estaba desnudo...
"y lo cubrió"

Soy el invitado no querido,
el visitante no deseado,
y sin embargo
soy el primero en llegar y el último en irme.
Me he vuelto poderoso con el tiempo,
escuchando los consejos de tus padres
sobre como triunfar en la vida.

Observando los preceptos de tu religión,
que te dicen qué hacer y qué no hacer
para poder ser aceptado por Dios en su seno.
Sufriendo las bromas crueles
de tus compañeros en el colegio,
cuando de reían de tus dificultades.
Soportando las humillaciones de tus superiores.

Contemplando tu desagradable imagen en el espejo
y comparándola después con las de los "exitosos"
que se muestran por televisión.

Y ahora, por fin,
poderoso como soy
y por el simple hecho
de ser mujer,
de ser negro,
de ser judía,
de ser homosexual,
de ser oriental,
de ser discapacitado,
de ser alto, pequeño, o gordo...
puedo transformarte...
en un montón de basura,
en escoria,
en un chivo expiatorio,
en el responsable universal,
en un maldito
bastardo
desechable.

Generaciones y generaciones de hombre y mujeres
me apoyan.
No puedes librarte de mí.

La pena que causo es tan insostenible
que para soportarme
deberás pasarme a tus hijos,
para que aquellos me pasen a los suyos
por los siglos de los siglos.

Para ayudarte a ti y a tu descendencia,
me disfrazaré de perfeccionismo,
de ideales,
de autocrítica,
de patriotismo,
de moralidad,
de buenas costumbres,
de auto control.

La pena que te causo es tan intensa
que querrás negarme
y para eso
intentarás esconderme detrás de tus personajes,
detrás de tus drogas,
detrás de tu lucha por el dinero,
detrás de tu n-e-u-r-o-s-i-s
detrás de tu sexualidad indiscriminada.
Pero no importa lo que hagas,
no importa a dónde vayas,
yo estaré allí,
siempre allí.
Porque viajo contigo
día y noche
sin descanso,
sin límites.

Yo soy la causa principal de la dependencia,
de la posesividad,
del esfuerzo,
de la inmoralidad,
del miedo,
de la violencia,
del crimen,
de la locura.

Yo te enseñé el miedo a ser rechazado,
y te condené tu existencia a ese mismo miedo.
De mí dependes para seguir siendo
una persona buscada,deseada,
aplaudida,gentil y agradable
que hoy le demuestras a los otros.
De mi dependes
porque yo soy el baúl en el que escondiste
aquellas cosas más desagradables,
más ridículas,
menos deseables de ti mismo.

Gracias a mí,
has aprendido a conformarte
con lo que la vida te da,
porque después de todo,
cualquier cosa que vivas será siempre más
de lo que crees que mereces.

¿Has adivinado, verdad?

Soy el sentimiento de rechazo que sientes por ti mismo.

SOY... EL SENTIMIENTO DE RECHAZO QUE SIENTES POR TI MISMO.

Recuerda nuestra historia...

Todo empezó aquel día gris
en que dejaste de decir orgulloso:
¡YO SOY!

y entre avergonzado y temeroso,
bajaste la cabeza
y cambiaste tus dichos y actitudes
por un pensamiento
YO DEBERÍA SER...