Casa del Muffin
Este es un pequeño espacio personal, mi asilo mental; lo compartiré con ustedes, disfruten con un muffin en mano y una rica taza de té (:
Mostrando entradas con la etiqueta Monólogo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monólogo. Mostrar todas las entradas
domingo, 16 de noviembre de 2014
En la habitación
Pensé entonces en cuántas oportunidades he saboteado en mi vida, en cuántos momentos que hubieran cambiado mi historia pudieron pasar, y no ocurrieron por temor a las consecuencias. Me quedé paralizado de pensarlo, hubiera deseado actuar más. Me abandoné a esperar un momento que quizá nunca iba a llegar. Percibí la habitación más oscura, no pude de hecho diferenciar ningún objeto, distinguir siquiera si tenía los ojos abiertos o cerrados. Mis miembros, tampoco sabía en qué posición estaban, un leve movimiento en el pie me hizo recordar apenas que tenía uno; moví el otro y lo ubiqué en mi propio cuerpo, pero mis manos, no me atreví a descubrir dónde estaban, donde quiera que fuese ahí estaban bien, no sentirlas me tranquilizaba. Por el momento era sólo mi mente ese yo. El silencio, absoluto como era, presionaba mis oídos. Me encontré a mí mismo en la indescriptible sensación de pedirme perdón. Me disculpaba de ser yo mismo. -Miserable- dijo mi otra voz, no a modo de compadecerme, sino de reprocharme. En definitiva me negaba a sentir compasión de mí mismo, eso me pareció siempre, cosa de perdedores, aceptarme fracasado no era opción. Sin embargo seguía ahí sin moverme, con temor de mi propio cuerpo, escondiéndome de mí mismo en la oscuridad.
jueves, 25 de julio de 2013
La culpa
¿Por qué debería sentirme exenta de las consecuencias de mi actos?¿Qué me da ese privilegio? Pensar que una vez que haga algo estará hecho, en el sentido más obvio y menos percibido de la palabra. ¿No te aterran las consecuencias? ¿Acaso no has sido ya tu propio juez, y has emitido tu propia condena y no importándote, has actuado de la misma manera que si no te hubieras juzgado? ¿Quién te da el poder de elegir todo lo que va a pasar a partir de tus actos? Y si se sale de las manos ¿culparías las circunstancias? ¿Competirías por asumir la culpa de la misma manera que lo hiciste para defender el derecho a ejercer tu "libertad" de actuar?
Te has condenado de antemano, puesto la soga al cuello, la pistola en la boca, por tu propia mano pretendes hacer justicia, cuando sabes que el herido no podrá más que callar, se siente mal de señalarte como malhechor, aún te aprecia ¿tuviste tú la misma consideración? El daño lo repararé cuando esté hecho..... Piensas... Aún no me detengo...
Te has condenado de antemano, puesto la soga al cuello, la pistola en la boca, por tu propia mano pretendes hacer justicia, cuando sabes que el herido no podrá más que callar, se siente mal de señalarte como malhechor, aún te aprecia ¿tuviste tú la misma consideración? El daño lo repararé cuando esté hecho..... Piensas... Aún no me detengo...
sábado, 16 de marzo de 2013
Pisando el "fondo"
Hoy quiero compartir un pensamiento, que vagando por los rincones de mi pensamiento, me ha venido casi de la nada.
Muchas personas cercanas, a quienes aprecio de sobremanera, se han acercado a mi, en situaciones desalentadoras. Que impotencia no poder ayudarles y sanar sus corazones, ojalá las palabras correctas llegaran como una bala a mi cabeza, y sin nudos ni escalas llegaran a mi boca, y sirvieran para consolar sus penas, penas que una a una al contarlas, marchen fuera de sus cuerpos y no volvieran.
Ojalá con escucharlos, pudiera hacer más ligera su carga, y me dieran de ellos todo lo que les disgusta, les preocupa, lo que odian y más aborrecen; para que no tengan que soportarlo un día más.
Ojalá fuera un recipiente vació, para que el contenido adecuado les sea de utilidad.
Eso me ha hecho pensar, que yo también me he sentido así en muchas veces anteriormente, de hecho, hasta hace poco sentía lo mismo. Entonces ¿Qué cambió?
Es una situación difícil de escribir, pero seguramente todos hemos pasado por algún momento complicado y sabrán de que hablo, las palabras no son, no abarcan, ni mínimamente estos sentimientos humanos.
Hasta hace poco, me sentía en una situación similar, sentía, que estaba cayendo. Hasta el fondo. Otra vez.
Sin embargo, de alguna manera inesperada, casi como con un parpadeo, ahora me siento en calma. Resulta, que eso que sentía, la caída, era en efecto real, porque lo vivía y habitaba en todo lo que me rodeaba, lo respiraba. Lo lloraba. Y esa caída, ha llevado años, casi como si fuera una eternidad, como si el fondo no existiera siquiera, porque por más que bajas y bajas, el fondo no parece llegar, hasta te olvidas de la altura de la que has caído, la distancia recorrida por tu alma en vertical hacia abajo, en qué punto te encuentras en esa historia insegura e incluso, pierdes perspectiva de que sigues cayendo.
Y resulta también, que en medio de un momento inadecuado, el fondo ya se veía venir; hasta sentía que lo deseaba, por el hecho de pisar al fin, algo que fuese firme.
Y resulta también, que ese suelo firme, no me cayó nada mal. De hecho, sentía que al fin tenía los pies en la tierra.
No era en realidad el fondo. Era el mundo real del que nunca quise participar. Era la lucidez de la que rehuí tantos años. Era la caída de un mundo irreal e ideal, al mundo terrenal. Era estar en cuerpo y mente, después de mucho tiempo, en el mundo real.
Vaya si antes hubiera notado que vivía con tanto idealismo. Y es que, aveces lo necesitamos, porque nos hace sentir más ligeros, y qué fácil para el humano es irse elevando cuando está ligero. En cambio, cuando vives en el mundo real, todo te pesa, y los pies los mantienes tan pegados a la tierra, casi tanto como el resto de tu cuerpo. A veces lo necesitamos, pero abusamos de él, está bien para descomprimir tu cuerpo de la tierra y dejar sobre él sólo plantados los pies.
Creo, sin afán de ofender, que muchos han vivido también con muchos idealismos, de quien les ama, de quien los cuida, cómo les cuidan, de quien les dice que está bien como son, y aprueban cada molécula que conforma a su ser... A pesar de esto, somos responsables del idealismo o realismo con el que nutramos a nuestro cuerpo.
Espero, como el mejor de los deseos, que todos aquellos a quienes aprecio, terminen de caer, no a manera de tocar fondo, porque no es ningún agujero en nuestras vidas. Espero que pisen con pies firmes, sin dudar de ellos, el suelo.
jueves, 14 de febrero de 2013
Ser humilde, virtud o cinismo.
Según la Real Academia Española, se define a la humildad como:
Humildad.(Del lat. humilĭtas, -ātis).1. f. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.2. f. Bajeza de nacimiento o de otra cualquier especie.3. f. Sumisión, rendimiento.
Y en la biblia, podemos encontrar alusiones a esta actitud :
“Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque: Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes. Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo” 1 Pedro 5:5-6Entonces ¿Qué es la humildad? En la vida cotidiana nos encontraremos a muchas personas que rozan los extremos de la altanería y prepotencia, y otras de la humillación ¿es la humildad el punto de equilibro entre éstos? En la acepción más espiritual de nosotros mismos como humanidad, la humildad nos lleva a la fuerza, nos hace más merecedores de lo que otros se disputan, por el hecho de poder reconocer las propias debilidades y aún así, hacer uso de lo que tenemos. Nos ilumina a no necesitar nada, porque los bienes a los que aspiramos no nos hacen felices, la felicidad reside en el propio espíritu. Es por eso que Dios da gracia a la humildad. Pero en este blog, no hay conciencia total de un Dios, así que expondré mi punto de vista, pensado incluso antes de haber escrito el párrafo anterior que pareció iluminarse por sí mismo. Dios te pide que te humilles, porque eso te hace grande, pero Dios no se humilla ante nadie, y nosotros debemos (o al menos se entiende que deberíamos) seguir los pasos de nuestro "padre" para alcanzar el reino, entonces ¿por qué humillarnos? Si tratar de llegar a ser como Dios se vuelve una blasfemia, porque nadie puede ser tan perfecto como él, y si te pide que te humilles ¿No es acaso él arrogante? Reconocer los logros propios es sano, siempre y cuando el individuo no se jacte siempre de ellos, porque es a fin y al cabo producto de nuestro esfuerzo. Es entonces que llego a la idea, de que aquél que finge humildad, comete la peor de las arrogancias y alimenta aún más el orgullo, algo así como "hacerme pasar por merecedor de nada, sabiendo que los demás lo admiran y quieren darme todo" ¿Existe por tanto, alguna manera de empezar a ser humilde de espíritu o algún objeto en ello, y si existe algún objeto, entonces se quiere sacar provecho?, y si es así, entonces ¡Ya no es humilde! ¿Se guardan los logros pequeños para una recompensa más grande ya anunciada? Yo creo, que reconocerse a uno mismo, los logros y fracasos es lo ideal, no por humildad ni arrogancia, sino por ser realistas. La humildad como tal, creo yo, no existe, no es pura porque no es sincero consigo mismo, es por tanto honesto ser orgullosos cuando lo somos, pero no proclamarle como nuestra virtud, porque produce en nuestro organismo una respuesta de sentirse bien cuando obramos bien, implica aceptarlo y seguir. La humildad es quizás una virtud tan divina como inhumana e imposible. |
miércoles, 16 de enero de 2013
Filosofía barata
Es una noche nublada y con brisa, es un mes frío, es un momento solitario, el preámbulo del nuevo pensamiento que me aborda.
A veces, como seres humanos, nos planteamos situaciones que ponen frente a un reto, donde los sentimientos de impotencia se encuentran con los de descubrirnos y mostrar lo mejor de nosotros mismos. Es elegir la manera de afrontar algo o huir, es el camino y los por qué.
Esta manera de "ver" la vida, percibirla y tomar acción siendo parte de ella, que nos distinguen de los demás, es la que me ha robado el pensamiento.
¿No han notado que el mundo se está rodeando de "romanticismo" y "fantasías"?
Todo suena mágico para el adolescente actual. No es el romanticismo lo que me molesta (del todo), es que ser "infatil", "único", "original" y "loco" es lo que está de moda. Son los "defectos" la moda.
Todos quieren dejarnos una enseñanza de cómo se debe disfrutar la vida, pero con un toque de fantasía en todo ello. En verdad, se olvidan de lo más básico, se vuelve un pensamiento ridículo y sobretodo si se insiste en ello.
Que una filosofía de vida suene poética, mística e innovadora no quiere decir que funcione o que sea real, es sólo que queremos creer que así es, en vez de abordar los problemas, realizar acciones, solucionarlos y seguir adelante, creciendo.
No es amargura, no es ataque al arte, o a la imaginación. Pero necesitamos de realismo, necesitamos también de la lógica, necesitamos tener los pies y la mente aquí y no allá.
En un mundo donde todo quiere ser surrealistas, único, infantil, loco, romántico, místico y con fantasía, no hay acciones reales, a problemas reales.
Complicar la existencia parece una característica muy humana. Volver a las cosas básicas no será el fin del mundo, ni siempre tiene que ser así, ni será el fin de la diversidad del hombre ni de su magnífica imaginación, pero insistir en darle misticismo a todo, ponerle adornos sobre adornos, para que parezca más interesante se ha vuelto muy inútil.
Problemas reales, dudas reales, pensamientos realistas, soluciones reales. Agrega arte, entretenimiento, amor y se vuelve humano. Agrega fantasía en cada palabra, querer verte interesante cada vez que abres la boca, esperar que te hace tendencia nuevamente por ser "diferente", di "así soy" y no hagas nada por arreglarlo para ti mismo, confórmate con todo lo que te digan y den. Eres entonces "demasiado humano", la versión más artificial de ti mismo.
A veces, como seres humanos, nos planteamos situaciones que ponen frente a un reto, donde los sentimientos de impotencia se encuentran con los de descubrirnos y mostrar lo mejor de nosotros mismos. Es elegir la manera de afrontar algo o huir, es el camino y los por qué.
Esta manera de "ver" la vida, percibirla y tomar acción siendo parte de ella, que nos distinguen de los demás, es la que me ha robado el pensamiento.
¿No han notado que el mundo se está rodeando de "romanticismo" y "fantasías"?
Todo suena mágico para el adolescente actual. No es el romanticismo lo que me molesta (del todo), es que ser "infatil", "único", "original" y "loco" es lo que está de moda. Son los "defectos" la moda.
Todos quieren dejarnos una enseñanza de cómo se debe disfrutar la vida, pero con un toque de fantasía en todo ello. En verdad, se olvidan de lo más básico, se vuelve un pensamiento ridículo y sobretodo si se insiste en ello.
Que una filosofía de vida suene poética, mística e innovadora no quiere decir que funcione o que sea real, es sólo que queremos creer que así es, en vez de abordar los problemas, realizar acciones, solucionarlos y seguir adelante, creciendo.
No es amargura, no es ataque al arte, o a la imaginación. Pero necesitamos de realismo, necesitamos también de la lógica, necesitamos tener los pies y la mente aquí y no allá.
En un mundo donde todo quiere ser surrealistas, único, infantil, loco, romántico, místico y con fantasía, no hay acciones reales, a problemas reales.
Complicar la existencia parece una característica muy humana. Volver a las cosas básicas no será el fin del mundo, ni siempre tiene que ser así, ni será el fin de la diversidad del hombre ni de su magnífica imaginación, pero insistir en darle misticismo a todo, ponerle adornos sobre adornos, para que parezca más interesante se ha vuelto muy inútil.
Problemas reales, dudas reales, pensamientos realistas, soluciones reales. Agrega arte, entretenimiento, amor y se vuelve humano. Agrega fantasía en cada palabra, querer verte interesante cada vez que abres la boca, esperar que te hace tendencia nuevamente por ser "diferente", di "así soy" y no hagas nada por arreglarlo para ti mismo, confórmate con todo lo que te digan y den. Eres entonces "demasiado humano", la versión más artificial de ti mismo.
lunes, 24 de diciembre de 2012
Preguntas I
Creo que me estoy anticipando.
He tenido innumerable cantidad de monólogos, que me han dejado parada den el mismo sitio, quizás porque las preguntas que me he planteado no son las correctas.
¿Quién soy?
¿Soy lo que quiero ser o lo que me hicieron ser?
¿Es falso todo lo que he creado?
Por dónde comenzar... tengo aún a flor de piel muchos recuerdos marcados. ¿Por qué siguen rodando por mi cabeza? ¿Por qué aún los traigo y mantengo vivos? ¿Qué se necesita para dejarlos atrás?
Superarlos por supuesto, aprender de ellos por supuesto ¿Pero porqué aún no puedo? ¿Qué me lo impide?
¿Cuál es la razón para no soltarlos y dejarlos ir, cuando enrealidad hace años que se fueron?
Quizás tengo miedo de lo que pueda pasar si los dejo ¿Qué puede pasar?
Ver la realidad, el aquí y el ahora.
¿Y por qué me asusta tanto?
Quizás porque no me creo capaz de poder afrontarla.
¿Por qué no me creo capaz?
No tengo lo que se necesita
¿Qué se necesita?
Fuerza, coraje
¡CORAJE!
Sobreponerme a mis miedo y actuar
¡ACTUAR!
Ese suena un buen comienzo.
He tenido innumerable cantidad de monólogos, que me han dejado parada den el mismo sitio, quizás porque las preguntas que me he planteado no son las correctas.
¿Quién soy?
¿Soy lo que quiero ser o lo que me hicieron ser?
¿Es falso todo lo que he creado?
Por dónde comenzar... tengo aún a flor de piel muchos recuerdos marcados. ¿Por qué siguen rodando por mi cabeza? ¿Por qué aún los traigo y mantengo vivos? ¿Qué se necesita para dejarlos atrás?
Superarlos por supuesto, aprender de ellos por supuesto ¿Pero porqué aún no puedo? ¿Qué me lo impide?
¿Cuál es la razón para no soltarlos y dejarlos ir, cuando enrealidad hace años que se fueron?
Quizás tengo miedo de lo que pueda pasar si los dejo ¿Qué puede pasar?
Ver la realidad, el aquí y el ahora.
¿Y por qué me asusta tanto?
Quizás porque no me creo capaz de poder afrontarla.
¿Por qué no me creo capaz?
No tengo lo que se necesita
¿Qué se necesita?
Fuerza, coraje
¡CORAJE!
Sobreponerme a mis miedo y actuar
¡ACTUAR!
Ese suena un buen comienzo.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Los Siete Egos
En la hora más silente de la noche, mientras estaba yo acostado y dormitando, mis siete egos
sentáronse en rueda a conversar en susurros, en estos términos:
sentáronse en rueda a conversar en susurros, en estos términos:
Primer Ego: -He vivido aquí, en este loco, todos estos años, y no he hecho otra cosa que renovar
sus penas de día y reavivar su tristeza de noche. No puedo soportar más mi destino, y me rebelo.
sus penas de día y reavivar su tristeza de noche. No puedo soportar más mi destino, y me rebelo.
Segundo Ego: -Hermano, es mejor tu destino que el mío, pues me ha tocado ser el ego alegre de
este loco. Río cuando está alegre y canto sus horas de dicha, y con pies alados danzo sus más
alegres pensamientos. Soy yo quien se rebela contra tan fatigante existencia.
este loco. Río cuando está alegre y canto sus horas de dicha, y con pies alados danzo sus más
alegres pensamientos. Soy yo quien se rebela contra tan fatigante existencia.
Tercer Ego: - ¿Y de mi qué decís, el ego aguijoneado por el amor, la tea llameante de salvajepasión y fantásticos deseos? Es el ego enfermo de amor el que debe rebelarse contra este loco.
Cuarto Ego: -El más miserable de todos vosotros soy yo, pues sólo me tocó en suerte el odio y las
ansias destructivas. Yo, el ego tormentoso, el que nació en las negras cuevas del infierno, soy el que
tiene más derecho a protestar por servir a este loco.
ansias destructivas. Yo, el ego tormentoso, el que nació en las negras cuevas del infierno, soy el que
tiene más derecho a protestar por servir a este loco.
Quinto Ego: -No; yo soy, el ego pensante, el ego de la imaginación, el que sufre hambre y sed, el
condenado a vagar sin descanso en busca de lo desconocido y de lo increado... soy yo, y no
vosotros, quien tiene más derecho a rebelarse.
condenado a vagar sin descanso en busca de lo desconocido y de lo increado... soy yo, y no
vosotros, quien tiene más derecho a rebelarse.
Sexto Ego: -Y yo, el ego que trabaja, el agobiado trabajador que con pacientes manos y ansiosa
mirada va modelando los días en imágenes y va dando a los elementos sin forma contornos nuevos y
eternos... Soy yo, el solitario, el que más motivos tiene para rebelarse contra este inquieto loco.
mirada va modelando los días en imágenes y va dando a los elementos sin forma contornos nuevos y
eternos... Soy yo, el solitario, el que más motivos tiene para rebelarse contra este inquieto loco.
Séptimo Ego: - ¡Qué extraño que todos os rebeléis contra este hombre por tener a cada uno de
vosotros una misión prescrita de antemano! ¡Ah! ¡Cómo quisiera ser uno de vosotros, un ego con un
propósito y un destino marcado! Pero no; no tengo un propósito fijo: soy el ego que no hace nada; el
que se sienta en el mudo y vacío espacio que no es espacio y en el tiempo que no es tiempo, mientras
vosotros os afanáis recreándoos en la vida. Decidme, vecinos, ¿quién debe rebelarse: vosotros o yo?
vosotros una misión prescrita de antemano! ¡Ah! ¡Cómo quisiera ser uno de vosotros, un ego con un
propósito y un destino marcado! Pero no; no tengo un propósito fijo: soy el ego que no hace nada; el
que se sienta en el mudo y vacío espacio que no es espacio y en el tiempo que no es tiempo, mientras
vosotros os afanáis recreándoos en la vida. Decidme, vecinos, ¿quién debe rebelarse: vosotros o yo?
Al terminar de hablar el Séptimo Ego, los otros seis lo miraron con lástima, pero no dijeron nada más; y al hacerse la noche más profunda, uno tras otro se fueron a dormir, llenos de una nueva y feliz resignación.
Sólo el Séptimo Ego permaneció despierto, mirando y atisbando a la Nada, que está detrás de todas las cosas.
"El loco". Gibrán Jalil Gibrán
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Monólogo
Se encontraba a cinco metros de distancia. Pláticas, miradas, dibujos; nada de eso importaba realmente ahora, porque él tenía un arma apuntando a su cabeza, a la vista de quien pudiera estar allí, si para su suerte, la escuela no hubiera quedado vacía, a excepción de ellos dos. La respiración era ligera, y el aire pesado.
-Recítame un monólogo... de por qué no debo matarte- sus palabras eran firmes, sin molestos nudos de la garganta de culposos sentimientos; y sus pies, estaban bien plantados en el suelo. Nunca perdía la postura, o al menos, ella nunca lo vio perderla.
Era en verdad, un suceso inesperado, pero se quedó quieta, como un niño perdido que no quiere que vean detrás de sus miradas dudosas, cuando la calle le parece desconocida, y si muestra terror, si hace evidente su miedo, se expone débil como es, y le pueden dañar. Claro que ella no pensó en todo eso, era una práctica que hacía todo el tiempo, cuando por tonta se extraviaba.
Lo miró a los ojos, en ningún momento le quitó la mirada fija y penetrante, como si tratara de ver detrás de sus acciones, y de las palabras. Debajo de esas pobladas cejas había...
Preparó el arma, un sonido que haría correr a cualquiera, pero este no fue el caso. Era el reto evidente. Era la realidad golpeando a su cara.
- Qué debería hacer... si mis piernas no se mueven. Podría correr ahora, y me dispararías. O podría dar un par de pasos hacia ti, y tratar de convencerte de bajar el arma. Pero veo en tus ojos tantas dudas y miedo como en los míos, tanto temor. Temor a la vida. Porque ese miedo que sentimos se ha vuelto mutuo, eso nos une ahora, la duda de huir o enfrentarme, de disparar o no hacerlo, eso lo sentimos ahora, y estando en vida. Pero si me disparas, eso ya no importará, y el miedo y mis dudas se habrán esfumado. Pero tú, tú te quedas en vida. Y es ahora cuando siento compasión, no por lo que vas a hacer, sino por lo que vas a sentir. Después de matarme, después de la duda, después de la culpa, después y a partir de mí. Sin embargo, sigo aquí sin poder moverme, porque mis piernas ya no me responden, así que mi vida ya no depende de mí.
Y es curioso, porque esta historia puede tener dos finales. En ambos, ve la humanidad y el desinterés de querer vivir. En uno, muere en cuerpo, y en el otro muere en mente.
.
.
sábado, 11 de febrero de 2012
La OTRA búsqueda desesperada
Bien, me he perdido, no sé como describirlo, ¿Qué es esta máscara? Es decir, ¿Es real? ¿Soy real?
No puedo decifrarme, no sé quien soy, y si pretendo ser alguien, entonces tampoco sé quien es este ser ficticio que pretendo construir, ¿tengo miedo? de lo desconocido, de lo que puedo llegar a ser o aún peor, del ser sin identidad que soy.
Existo! ¿eso me basta?
Soy la única en este dilema? soy el único humano que se cree indigno de los demás? cuál es el maldito problema conmigo? Seré indigna de mi misma..... mi misma... quien soy?
La gloria, de decifrarme, todo lo que soy, ¿Es posible acaso? De ser así, incluso con eso, sería penoso, que sea tan superficial todo lo que soy, que termine de una vez por todas de decirte todo lo que soy.
Trato de no fingir, trato de no pretender, ¿Soy falsa? Procurando no hacer esas cosas, ¿Me he conducido a mi propia perdición? tratando de alcanzar una inmortal perfección, que provoca miradas cautivas en otros, sentimientos de orgullo en otros, sentimientos de admiración de otros que sólo elevan mi puto ego. Pero no mi felicidad.
Tenía miedo de llegar a ser alguien ajeno a mí, una persona que habita en mi cuerpo que ni yo misma pueda reconocer, de ser esclava eterna de los deseos y dichas de otros sólo para satisfacer una felicidad que no es mía, y quizás nunca lo fue.
El miedo a mi miedo fue más grande que he caído torpemente en mi propia trampa mortal, atada por las cuerdas que construí con años de soledad, melancolía y rencor, atada a mi torpe cuerpo humano, desvaneciendo mi verdadera esencia, el verdadero espíritu.
Espero que exista una verdad,
una revelación, aunque esté oculta,
muy dentro mío, quiero liberarla,
liberar mi alma
liberar mi mente
liberar todo lo que soy...
Esta portada que ves... ha sido creada con mucho esmero, es todo un excelso artificio, una espesa barrera de formas colores y sentimientos, para que enseguida que me conozcas, te sientas tan cerca, estando realmente tan lejos, para que no veas mis imperfecciones, para que no veas que soy débil, la dureza constante que cubre mi fragilidad, todo esto es parte mi plan. Y al final de cuentas, cuando se aparte el sol y caiga la noche... ¿para qué?
Quizás tengo miedo de que alguien me conozca, incluso antes de que yo misma pueda hacerlo, así que, ve mi exterior, mira todo lo que oculto, necesito ayuda, ¡mi ayuda!
Quizás algún día deje esta máscara, si es que existe una máscara; pero obvio que existe, de no ser así, ¿Dudaría de mi misma? ¿Aún siendo yo.... puedo dudar de quién soy?
Entonces quizás no me preocupe más
no me dolerá más
cargar esta pesada alma
y esta pesada máscara
en mi ser carnal.
Quiero que alguien traspase esa barrera, mi barrera, que me descubra, todo lo que soy, que no se fije sólo en lo superficial, que yo misma he creado. Quiero que vean quien realmente soy.
Quiero ver quién realmente soy.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


