Casa del Muffin

Este es un pequeño espacio personal, mi asilo mental; lo compartiré con ustedes, disfruten con un muffin en mano y una rica taza de té (:
Mostrando entradas con la etiqueta Sombra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sombra. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de noviembre de 2012

Jueves 22.

Que día, siento que nada ha salido bien hoy, me he levantado temprano y no ha quedado tiempo para las cosas reelevantes, por si fuera poco, hubo una mezcla de emociones con el comentario del maestro, me agrada que me haya hecho poner los pies en la tierra, pero no creo que haya sido una falta muy grave por el tono en que lo dijo, quizás si hubiera cerrado la boca, aunque tenía mucho por decir, no me siento ofendida, pero si intimidada.

Bahhhh.... los días así van y vienen, cuál es la novedad?

Bueno, quizás ya no me importa mucho levantarme, quizás porque no sé siquiera en qué lugar estoy. ¿Necesito de alguién más para que me lo haga saber? Porque creo que se me ha hecho muy cómodo quedarme acostada en el suelo, sí, durmiendo en el suelo, soñando en el suelo, mientras la vida pasa a mi alrededor. Quizás eso explique porqué cuando desperté, el mundo ya era otro, y me quedé en el pasado, con expectativas pasadas, mirando un presente muy raro y ajeno. Siento que volveré a caer dormida, pero no debo hacerlo, no otra vez.


Mientras tanto, un sueño de verdad, dentro de este mismo sueño, no me vendría tan mal.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Y ella se fue


Decidió caminar sola
aunque otros se preguntaban por qué
se negaba a mirar al frente
y vio hacia arriba, hacia el cielo.

No tenía compañía
no necesitaba nada saludable
solo quería libertad de lo que sentía:
cuerdas de marioneta.

Soñaba con ser un ave
para poder volar lejos
sentía lastima por el césped
que debía quedarse plantado

Deseaba ser una llama
que bailara envuelta en brillo
sentía celos del vapor
que hacia del aire su único
hogar

Algunos decían que ansía mucho
otros que hace mucho tiempo
y un día de otoño despertamos
para darnos cuenta que ella se fue.

Los arboles dicen que fueron testigos
el cielo se niega a hablar
pero alguien que si lo vio
dice que todo salió bien.

Ella extendió sus brazos
respiró al amanecer
renunció a todo lo que tenia
y luego … se fue.

Ginger Foutley

martes, 24 de julio de 2012

Martes 24

Martes 24. 

¿Cómo olvidarlo si acaba de pasar hace tan sólo un par de horas?

Bueno, pues fue un día con una considerada carga emocional. Primero que nada, todos salen de casa y me dejan sola, así que decido ir a ver que hay de nuevo en la vida de mis amigas, llamo a una de ellas,Sachiko, me reuniré con ellas en sólo un par de horas, así que me apresuro a terminar mis pendientes, bañarme estaría de más, el maquillaje lo disimula casi todo; debo comer, no tengo mucho dinero para gastar en la calle.

Tomo el autobús como de costumbre, es el segundo que pasa porque el primero se ha escapado de mis pasos apresurados, bueno, no lo necesito.

Tomo uno que me deja algo alejada, me haré alrededor de diez minutos de la parada hasta el punto de reunión, pero se me hace tarde y no quiero que se enfaden conmigo, caminaré, ya ni modos.

Mi viaje en el autobús no tiene nada de extravagante, ni sobre natural, ni fuera de lo común, a excepción de una cosa; pasando por una de las avenidas más transitadas de la ciudad, desvío mi mirada hacia la ventana ubicada a mi izquierda y veo una obscura silueta, alta, atípica.


Y sí, es él, por el que he estado buscando desde hace un par de años; pasando a un par de metros de mí; a lado de ella.

No puedo descender del camión estando en la esquina de la avenida, tendré que soportar verlo marchar una vez más, a lado de ella. Unos, dos, tres.... cada paso parece lento, parece marchar y quedarse al mismo tiempo.

Su cabello se ve tan sutil. Cómo me lo imaginé el último par de años.

lunes, 14 de mayo de 2012

Infinita sombra



Y tenía que decirlo porque mi corazón ya estaba agotado.

Después de tantos años de dependencia emocional, superar el recuerdo, esclarecer las cosas, pronunciar su nombre, verlo a los ojos sin llorar… tenía que decirlo.

Ya no lo amo.

Pero me até a su recuerdo, no podía vivir, tenía que hacer a un lado su latente recuerdo, tenía que desocupar el lugar que nunca le correspondió, debo de cederlo a alguien que lo valore, debo dejar todo listo para que partas de mi mente y no duelas más.

Espero que aceptes, suplico que aceptes la verdad, espero que digas no saberla, que finjas no saberlo, porque de ser lo contrario el propósito de mi sufrimiento habría sido vano.

Es la primera vez desde que terminó esta tormentosa historia de amor que quiero decirte a conciencia cómo comenzó. Es la primera vez que te busco desde que finjí ingenuamente eliminarte de mi vida. Quiero que sea mi último intento de tu olvido.

Y quien sabe, si quiera me darás esa oportunidad? De desvanecer tu sombra? O acaso habrá rencor entre nosotros, cariño, que ninguno puede superar?



Tu silencio, al igual que cuando sostenías mi mano con intriga, me asusta