Casa del Muffin

Este es un pequeño espacio personal, mi asilo mental; lo compartiré con ustedes, disfruten con un muffin en mano y una rica taza de té (:

martes, 14 de agosto de 2012

Sumando años

Pues bien, hoy, 8 de agosto, ha sido mi cumpleaños, no ha sido el más estrafalario, glamuroso, ostentoso, planeado, ni si quiera previsto, pero ha sido mi cumpleaños, y me siento aún así felíz, porque tengo salud, paz, no dinero ni amor de un enamorado, pero si de mis familiares y amigos.

domingo, 5 de agosto de 2012

Martes 24 2.0

Y sí, luego de haber visto al chico que había buscado por mucho tiempo, apareció una respuesta de este otro, el primer clavo.

Demonios, esta vivo, sigue su vida como naturalmente lo haría.

Y ver sus palabras otra vez, me hace recordar el odio y el amor, el rencor y el enamoramiento.

Deseo verlo de nuevo, pero temo lo que pueda suceder. Esperaba que para cuando volviera a contactarlo hubiera alguien más en su lugar, un reemplazo, pero no he vuelto a amar, no como lo hice con él.

Quiero volver a empezar, pero el rencor quizás fue más grande que el cariño, y todo esto me afectó sólo a mí.

Quizás riera si supiera la gran tormenta en el vaso de agua que cree en torno a él, y tiene razón. Porque quería una razón para estar viva y lo estaba. Y luego una para morir y decidí que él lo fuera.

Corrompí por mi propia mano algo que era puro, y lo volví mugre y tormento, y en vez de ser mejor persona, me podrí por dentro.

Quiero volver a empezar, y creo que para eso necesitaré verle.
   
                                      ¿Hasta cuándo tu sombra dejará de perseguirme?

martes, 24 de julio de 2012

Martes 24

Martes 24. 

¿Cómo olvidarlo si acaba de pasar hace tan sólo un par de horas?

Bueno, pues fue un día con una considerada carga emocional. Primero que nada, todos salen de casa y me dejan sola, así que decido ir a ver que hay de nuevo en la vida de mis amigas, llamo a una de ellas,Sachiko, me reuniré con ellas en sólo un par de horas, así que me apresuro a terminar mis pendientes, bañarme estaría de más, el maquillaje lo disimula casi todo; debo comer, no tengo mucho dinero para gastar en la calle.

Tomo el autobús como de costumbre, es el segundo que pasa porque el primero se ha escapado de mis pasos apresurados, bueno, no lo necesito.

Tomo uno que me deja algo alejada, me haré alrededor de diez minutos de la parada hasta el punto de reunión, pero se me hace tarde y no quiero que se enfaden conmigo, caminaré, ya ni modos.

Mi viaje en el autobús no tiene nada de extravagante, ni sobre natural, ni fuera de lo común, a excepción de una cosa; pasando por una de las avenidas más transitadas de la ciudad, desvío mi mirada hacia la ventana ubicada a mi izquierda y veo una obscura silueta, alta, atípica.


Y sí, es él, por el que he estado buscando desde hace un par de años; pasando a un par de metros de mí; a lado de ella.

No puedo descender del camión estando en la esquina de la avenida, tendré que soportar verlo marchar una vez más, a lado de ella. Unos, dos, tres.... cada paso parece lento, parece marchar y quedarse al mismo tiempo.

Su cabello se ve tan sutil. Cómo me lo imaginé el último par de años.